A CONTINUACION LES
ENTREGAMOS A TODOS NUESTROS LECTORES UNA
CARTA ELEVADA POR LA PARCIALIDAD DEL CLUB
ATLÉTICO BASÁÑEZ A LAS AUTORIDADES DE LA
ASOCIACION URUGUAYA DE FÚTBOL
Montevideo, 12 de mayo de 2009.
Somos parte de una hinchada, somos
parte de un club, que es, a su vez, un
pedazo de la gloriosa historia del fútbol
uruguayo. Somos estudiantes, empleados,
amas de casa, maestros, profesores,
fumigadores, pintores, albañiles,
profesores de yoga, cerrajeros, choferes,
desocupados, en fin, gente uruguaya que se
siente unida por dos colores y una misma
pasión: el rojo y negro del Basáñez.
Podríamos ser de otro cuadro, pero no,
obstinadamente amamos a nuestro club, con
su historia increíble, que nació allá por
1920. Eran las épocas de los campitos, y
de las cientos de canchas por todo
Montevideo, que cimentaron las glorias
olímpicas y mundiales. En 1928, Leandro
Andrade despuntaba el vicio jugando en su
querido Basáñez (club rebelde de
nacimiento, y que nunca discriminó), y en
un partido se armó una gresca (común en
aquellas épocas) iniciada por el propio
Andrade; la AUF penó a Basáñez con 20 años
de suspensión por cada participante.
Cuarenta fueron, entre jugadores y
parciales, a los que identificó el
referee, así que nos dieron 800 AÑOS de
suspensión!!!! ( sí, 8 SIGLOS!!!). Allá
por los años 40, el club se repone de
tamaña pena, y comienza a reorganizarse. A
impulsos de familias siempre ligadas al
club, y de comerciantes amigos, se
consigue algo raro en el fútbol uruguayo:
sede propia, y sobre todo ESTADIO PROPIO
(y no concesión municipal). Es a partir de
ahí, años 80, que Basáñez logra éxitos
deportivos uno atrás de otro. En 1992, un
desgraciado incidente, provoca que el
caballo de un coracero quite la vida de
Wellington Castro, el “Chumbo”, hincha
fiel, y laburante del Basa. Ese año,
Basáñez sale campeón, y no lo dejan subir;
pero lo obligaron a pagar los premios de
jugadores y técnicos, con la famosa “paramétrica”,
que nos condenó a 10 años de deudas y
“calesitas” para seguir jugando. En el 93,
y luego de salir 2 veces campeón, podemos
ascender a la “A”, con una campaña
gloriosa en el primer “Apertura” de la
historia (fuimos primeros hasta faltando 3
fechas), ganándole a Nacional, en el
Estadio, con 2 goles de Luzardo ( una de
las tantas glorias que vistieron la rojo y
negra). En 1995 volvemos a la “B”, y en
ella nos mantenemos siendo grandes
animadores hasta el 2008… Y NO BAJAMOS POR
RAZONES DEPORTIVAS!!! Descendimos al
fútbol amateur, luego de no poder pagar,
por PRIMERA VEZ en la historia, deudas
acumuladas. Y repetimos: PRIMERA VEZ. En
todos estos años, numerosos equipos han
incumplido deudas, han dejado de jugar (y
luego vuelven al profesionalismo como si
nada). También en estos años, le hemos
prestado “La Bombonera”, a equipos de la
“B” y de la “C”, que la han usado durante
años. “La Bombonera” se ha transformado en
uno de los lugares más seguros para jugar
partidos: tribuna y salida exclusiva para
los visitantes, y estacionamiento
amplísimo y vigilado. De 1993 a la fecha,
no ha habido NI UN SOLO INCIDENTE!!! Este
es nuestro club; nuestro presente no es
bueno, pero tenemos todo para crecer y
transformarnos en un club poderoso. Pero,
intereses que no comprendemos, intentan
hacernos desaparecer desde hace muchos
años. A Basáñez se le aplican TODOS los
reglamentos, inclusive los ridículos: que
en el fútbol amateur tengas que pagar
deudas del profesionalismo… ¿Con qué
ingresos contamos en la Segunda B Amateur?
Con ninguno, solo gastos y más gastos.
El
cuello de botella de este sistema, que se
cae a pedazos, está en la Segunda
Profesional: clubes fundidos, déficit
todos los partidos, y una dirigencia que
no logra los convenios publicitados.
Los
hinchas de BASÁÑEZ hemos dicho BASTA!!!
Basta de atropellos, injusticias, que solo
apuntan a hacer desaparecer a los clubes
con arraigo popular. La maldita burocracia
de doctores de cuello duro enquistada en
la AUF, está matando al fútbol uruguayo.
Un cambio se impone, y éste pasa por
fortalecer a los clubes que trabajan con
gurisada que sacan de la calle y de la
pasta base. El Estado solo nos cobra
impuestos, y nos pone trabas; la AUF
solamente castiga. Queda el pueblo, como
siempre, sosteniendo a sus clubes y
colores preferidos.
¡¡¡ARRIBA
EL BASÁÑEZ!!!
¡¡¡ARRIBA
TODOS LOS CLUBES POPULARES DE URUGUAY!!!